Lámparas fluorescentes

Lámparas fluorescentes

Una lámpara fluorescente es un cilindro de vidrio en cuyo interior se alojan una serie de materiales que combinados producen luz.
Cada componente es imprescindible para que la luz se produzca y que la luz tenga un color determinado.

El fenómeno fluorescente se había conocido durante mucho tiempo, pero las primeras lámparas fluorescentes se desarrollaron en Francia y Alemania en la década de los 30. En 1934 se desarrolló la lámpara fluorescente en los Estados Unidos.

Esta ofrecía una fuente de bajo consumo de electricidad con una gran variedad de colores.
La luz de las lámparas fluorescentes se debe a la fluorescencia de ciertos químicos que se excitan por la presencia de energía ultravioleta.

La primer lámpara fluorescente era a base de un arco de mercurio de aproximadamente 15 watts dentro de un tubo de vidrio revestido con sales minerales fluorescentes (fosforescentes).

La eficiencia y el color de la luz eran determinados por la presión de vapor y los químicos fosforescentes utilizados.

Las lámparas fluorescentes se introdujeron comercialmente en 1938, y su rápida aceptación marcó un desarrollo importante en el campo de iluminación artificial. No fue hasta 1944 que las primeras instalaciones de alumbrado público con lámparas fluorescentes se hicieron.

A partir de la segunda guerra mundial se han desarrollado nuevas lámparas y numerosas tecnologías que además de mejorar la eficiencia de la lámpara, las ha hecho más adecuadas a las tareas del usuario y su aplicación.

Entre los desarrollos a las lámparas fluorescentes, se incluyeron las balastras de alta frecuencia que eliminan el parpadeo de la luz, y la lámpara fluorescente compacta que ha logrado su aceptación en ambientes domésticos.

Los materiales usados son:

Un cilindro de vidrio.

*Fósforo: El fósforo recubre el interior del cilindro de vidrio como una película blanquecina.
Se debe tener cuidado si se rompe la fluorescente ya que ese recubrimiento toma forma de polvo blanquecino, como si fuera talco, y es tóxico.
Por eso no se deben tirar las fluorescentes a la basura si no reciclarlas de forma conveniente.

*Vapor de mercurio.

*Gases inertes como el Neón y el argón.

 

 

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